Voluntaria del mes Noviembre

fotcologo

“Todo cambia” me abrió una puerta, una posibilidad de exteriorizar mis inquietudes y de llevar a la praxis toda la teoría ética que, durante más de 15 años, había ido forjando en mí misma: el antiespecismo.


Decidida a indagar en ese Hogar en el que todo cambiaba, me lancé a la aventura de viajar hasta Madrid para lograr un punto de inflexión entre el mundo teórico, aéreo, reflexivo y filosófico, con el mundo terrenal, real, trabajoso y firme. Y nunca pensé que mi aterrizaje llegase a ser tan dulce: la calurosa bienvenida de Elena Tova; las miradas de unos bebés vitales e inquietos, como Clara o Marcos; la expresión de la sabiduría en los más adultos, conocedores del dolor y la crueldad que existía fuera de ese Hogar, como Flor o Leti; y la experiencia en primera persona de advertir que, realmente, ése era el lugar de las oportunidades, me llevaron a posicionarme, con más fuerza aún, en la lucha por, lo que considero, es una cuestión de justicia social: superar el especismo y, con ello, que los animales no humanos sean, también, considerados como sujetos de derechos directos e impostergables.


Mi trayectoria como voluntaria en el entonces llamado El Hogar de Luci empezó así, con un aterrizaje dulce y decisivo, trabajando durante unos días en esas tierras y aprendiendo de todos los veteranos. Desde Barcelona, seguí manteniendo mi modesta aportación enviando paquetes con material en función de las necesidades de El Hogar (empapadores, pañales, gasas, toallas, sábanas, etc.) y, con el paso del tiempo, Diana Esteban me dio la posibilidad de empezar con la organización y coordinación de eventos en Cataluña. Y aquí estoy, aprendiendo cada día, y cada día con más energías.


Decididamente, el ahora conocido El Hogar Animal Sanctuary es el lugar en el que todo cambia, y siempre, a mejor.
Así que no puedo más que dar las gracias a los directores de El Hogar Elena Tova y Jonás Amadeo, a la incansable veterinaria que puede con todo, María González, a Diana Esteban, persistente y tenaz coordinadora, y a todos los voluntarios que trabajan cada día porque, entre todos, consiguen que, cada día, la realidad de nuestra sociedad vaya cambiando, poco a poco, y se transforme en un mundo un poco más justo.


¡Gracias!
Sara Martín

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