Tambor: huérfano de la caza

tambor

Tambor abrió los ojos por primera vez en un mundo de cazadores y mientras se alimentaba de la cálida leche de su madre, era ya, sin saberlo, una víctima.

El campo olía tan bien fuera de la madriguera, el sol y los sonidos de los pájaros ya empezaban a captar la atención de Tambor y pronto asomó sus bigotes a la luz preparado para que su mamá le enseñase todos los secretos de la naturaleza. Pero los humanos armados de escopetas, son implacables, y gustan de sembrar muerte durante sus excursiones campestres. Rompen estos momentos, rompen familias, rompen vidas.

Hace unos días, cuando Tambor aún era un bebé recién destetado, vio a su madre morir. Los compañeros de El Hogar, que casualmente estaban paseando a los perros, le encontraron paralizado por el terror, entre cartuchos y sangre, oliendo la pólvora y la muerte, sin saber hacia a donde huir.

Pero eso ya quedó atrás para ti, Tambor. Desde hoy podrás descubrir la libertad sin temores. Podrás crecer sintiéndote protegido, sabiéndote a salvo. Desde hoy tienes un hogar, tienes una nueva familia que, si bien no es la tuya, pues te la arrebataron, se preocupará de que seas feliz y vivas en paz.

Bienvenido a tu nueva vida, Tambor.

puesto de caza

tambor2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.