Síndrome urológico felino (FUS)

calabaza

El síndrome urológico felino (Fus) es una enfermedad grave que ocurre a muchos gatos y hay varios factores de riesgo, como la edad, el sexo, y por supuesto también la alimentación.

Nuestros gatos  han evolucionado, como lo creemos, desde gatos pequeños del desierto, cuya única fuente de agua muchas veces es el líquido de sus presas, así que su orina está mucho más concentrada que la de otros animales. Este líquido tan concentrado puede formar cálculos renales o úricos.

Hay cuatro causas principales para la formación de estos cristales:

1. Una concentración alta de los ingredientes alimentarios que favorecen la aparición de cristales,

2. El pH de la orina, en gatos lo normal es entre 6,1 y 6,5. El problema más frecuente que se nos presenta es la alcalinización de la orina (pH>6,5) y la aparición con ello de cristales de estruvita (fosfato de amonio magnésico).

Hay muchas investigaciones que han demostrado que el MAGNESIO es un elemento causal para los cristales. Los piensos convencionales suelen tener una concentración alta y así fomentan la enfermedad. Hay que elegir una dieta baja en magnesio.

(Por ejemplo, si haces comida casera, no elijas tofu hecho con Nigari = cloruro de magnesio. Si utilizas cereales, no cojas cereales integrales ya que los minerales se concentran en la capa. Harinas mezcladas integral-no integral etc).

Los piensos veganos suelen tener una concentración de magnesio más baja que los piensos convencionales.

La alimentación vegana favorece el aumento del pH (es decir, alcaliniza), así que es importante controlar este proceso y añadir alimentos que ayudan a bajar el pH (es decir, acidificar).
Alimentos vegetales que bajan el pH (lo acidifican):
Espárrago, guisantes, arroz marrón, avena, gluten, lentejas, garbanzos.

500mg – 2000mg (depende si se utiliza más reductores de pH) de vitamina C al día baja el pH seguro.
Vitamina E ayuda en curar tejido irritado. 60-300 IU  diarios (unidades internacionales) son la dosis recomendada.

La falta de Metionina, un aminoácido esencial, también causa orina alcalina. Piensos convencionales de gama baja suelen tener poca cantidad de metionina.

Para medir el pH se puede comprar tornasol u otros productos de farmacia. También existen arenas que no aglutinan o incluso arenas que cambian de color según el pH.

Una alimentación baja en magnesio y acidificando el pH de la orina ya evitamos en gran medida la posibilidad de que nuestro compañero sufra Fus.

3. A pesar de estas medidas, el Fus también se puede desarrollar por falta de ingesta de AGUA. Hay investigaciones que han demostrado que es muy importante para un gato el satisfacer su necesidad de líquidos a través de la comida misma, no es igual beber agua que comer comida húmeda. El agua bebida sale del cuerpo a través de las heces, mientras el agua tomada con la comida queda dentro para diluir la orina – y así evitamos la formación de cristales.

Un buen consejo sería por ejemplo mojar o poner sobre el pienso seco una fuente saludable y sabrosa de humedad y nutrientes, como puede ser un puré de calabacín, por ejemplo el que compramos para bebés humanos (cuidado que no lleve leche, nata o cualquier otro producto de origen animal).

Sin embargo, motivar al gato a beber agua es muy importante. Os sugerimos tener en casa fuentes variadas, preferiblemente de cristal, posicionadas en distintas alturas (sobre mesas, armarios, encimeras…), imitando fuentes naturales con piedras, plantas, etc, y por supuesto cambiando el agua cada día invita al gato a beber agua bien oxigenada.

fuente

4. Un último elemento que favorece la presencia del Fus y que no queremos dejar sin mencionar, es el ESTRES. Mudanzas, cambios de territorio, entrada de nuevas personas en su hogar, un entorno con mucho ruido continuo… pueden bajar las defensas de los gatos y activar procesos patológicos, ya que son extremamente sensibles a cada cambio.

Estos son algunos datos muy resumidos de lo que se sabe del Fus, no obstante os animamos a informaros más en vuestro veterinario de confianza.

Hay que saber que todo eso solo se refiere a los cristales más comunes en gatos, los de estruvita. Si una terapia tal y como he descrito no ayuda, hay que pensar en otro tipo de cristales (por ejemplo, cristales de oxalato de calcio debidos a un pH ácido).

Los piensos veganos suelen cumplir todos los requisitos mencionados. Llevan por supuesto todas las vitaminas necesarias como la taurina, el ácido araquidónico etc. y de la misma manera que lo añaden los piensos convencionales, de manera sintética, ya que la calidad de la “carne” que llega a los piensos o latas es tan mala que no merece otra denominación que carne podrida.

Con una alimentación vegana damos todos los nutrientes que necesita un gato, pero hay que proporcionarle una dieta bien estudiada y balanceada de la misma manera que nos alimentamos nosotros o alimentamos a otros componentes de la familia.

El Fus NO está relacionado con la alimentación vegana, hay otros factores que influyen y hay que cuidarlo y vigilarlo como haríamos si alimentáramos a los gatos con la comida convencional carnívora.

Desde EL Hogar ProVegan os animamos a este cambio tan importante de dieta para beneficiar la salud de todos los animales, no sólo la de los que viven en nuestras casas.

cominobichi

 

1 Comment

  1. Buenisimo post. Gracias por compartirlo…Espero màs…

    Saludos

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