Siempre en nuestro corazón

Hay miradas que se apagan antes de tiempo, amigos que se van demasiado pronto.
A la pequeña Claudia le hicimos una promesa: una vida bonita, de ronroneos al sol, juegos con amigos y muchas caricias y amor. Pero se nos fue antes de que pudiesemos hacerlo realidad. Su cuerpo castigado no pudo más, tras una vida corta y difícil.

Nos queda  el consuelo de haber cumplido una parte de lo prometido, la del cariño, los cuidados y el amor, y la alegría de haberle dado al menos un tiempo de felicidad y descanso en su breve paso por el mundo. Gracias a las personas que lo hicieron posible.

clau

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