Madre e hija: su historia

Lucille y Ruby son madre e hija.

Ellas no han nacido para estar juntas, su destino es ser separadas pocos días después del nacimiento de Ruby. No se trata de un embarazo no deseado, se trata más bien de un nacimiento y un secuestro. De hecho, muchas madres como Lucille son obligadas a dar a luz para luego ser separadas de sus hijos. Y las madres desconsoladas les lloran durante días sin querer comer ni beber.

Esta vez, gracias a El Hogar Animal Sanctuary y todos sus voluntarios, Lucille y Ruby van a poder vivir de forma natural, como ellas elegirían: vivirán juntas el resto de sus vidas.

Seguro que ya habéis intuido que Lucille y Ruby son vacas lecheras, en concreto, suizas. Lucille es obligada a quedarse embarazada para poder seguir proporcionando leche a sus explotadores y Ruby habría sido separada de su madre para que no “robase” la leche que le pertenece naturalmente, su destino hubiera sido ser degollada y dividida en piezas servidas por separado como “bistec de ternera”.

topelement

Ese horrible destino quedó atrás y ya sólo hay buenas experiencias para esta bonita familia. Harán un largo viaje viendo el mundo a través de una ventana, viajarán en un confortable vehículo como todos los animales tenemos el derecho a usar cuando nos trasladamos. Para descansar del largo viaje, harán paradas en sitios maravillosos que gozarán de explorar, la mamá le enseñará a la hija todo lo desconocido y juntas dejarán de tener miedo.

Aquí les espera un Hogar seguro, no muy verde porque éste no es su hogar definitivo, pero estamos todos trabajando muy duro para que puedan cuanto antes llegar a su última parada: el nuevo santuario de El Hogar Animal Sanctuary.

Entretanto, en este humilde Hogar no les faltarán cuidados, estímulos y mimos. Conocerán un montón de nuevos amigos y a una  persona muy especial, que será la más impresionada al ver sus grandes y familiares figuras: Clara… la vaquita que hasta ahora ha vivido sola, ¡¡por fin tendrá una mamá y una amiga con la que jugar!!

Ruby podrá llamar a su madre, y siempre obtendrá respuesta, la de Clara y la de Lucille.

rl

 

La primera niña negra en ir a un colegio de blancos se llama Ruby Bridges y todavía vive, tiene en la actualidad 59 años. Protagonizó la hazaña en Nueva Orleans, estado de Louisiana en 1960 a la tierna edad de 6 años y fue durante todo un año a la escuela sola, en un aula sólo para ella y una maestra que fue desde Boston a darle clase, porque nadie de Nueva Orleans le quería enseñar.  

El hecho no fue en absoluto fortuito, porque sus padres pertenecían a la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color. Además, desde 1954 la Corte Suprema de Justicia de EEUU había declarado ilegal la segregación racial, pero todavía existía una fuerte oposición en los estados del sur. Para acceder a las escuelas de blancos, los niños negros eran sometidos a pruebas para demostrar que tenían suficiente nivel académico: Ruby fue uno de los seis niños que las pasaron, pero sólo ella se decidió a ir a la escuela. Era una gran decisión para la familia, sobre todo para una madre que ha de mandar a su hija a exponerse a las críticas y violencia de un pueblo racista y airado. Ruby tuvo que ser escoltada por policías federales enviados por el presidente de los EEUU.

Su madre se llamaba Lucille.

 Éste es el motivo de que las nuevas habitantes del santuario hayan recibido estos nombres, porque son pioneras en la lucha por la igualdad animal, igual que en su momento Lucille y Ruby Bridges – Bridges, que significa puentes, como el que se tiende entre los humanos y los no humanos cuando se lucha contra las injusticias – lo fueron por la igualdad racial. Porque conocer su historia, la historia de una madre y una hija que quieren vivir juntas, tomar una decisión distinta a las que se han tomado hasta ahora en el mundo, y conocer de cerca la consecuencia feliz de esa decisión, es una manera de enseñar a los demás que es posible vivir una nueva realidad, con respeto e igualdad entre especies, porque todos queremos estar con nuestras familias y todos tenemos la misma legitimidad.

Conoce a nuestras nuevas compañeras, emociónate con su bella historia, y forma parte de nuestro proyecto para proporcionarles un mejor Hogar:

https://www.elhogarprovegan.org/nuevosantuario/

ryl2

8 Comments

  1. Raquel dice:

    ¡Estoy deseando ver el vídeo de la llegada!

  2. javiera dice:

    los felicito de corazon por todo lo que han logrado..!!!..son muy tenaces…con un corazon de oro!!!..hace dos años que sigo sus historias y todo su esfuerzo..!!!les envio un gran abrazo desde Chile..!!!

  3. Elia Chapela dice:

    muy lindas mamá e hija, que emoción!!!!cuando se la van a presentar a clara? para que jueguen?

  4. juan dice:

    ¿servirá este ejemplo para que algunos de nuestros congéneres se sienta aludido como devorador de seres vivos y no quiera seguir pagando por.los trozos de cuerpos como el de estos seres?

  5. Ana María dice:

    No hay nada más bonito! Poder vivir juntas es algo tan necesario, pero pocas vaquitas tienen ese derecho.

  6. Raquel dice:

    Muchas gracias a todos los que hicieron esto posible, me alegraron el día, hicieron algo maravilloso, la vida os recompensará. Un abrazo.

  7. gloria bernardi (@gloriabernardi) dice:

    la verdad que hermosa historia ojala todos los animales tuvieran la mkisma oportunidad¡gracias por ayudarles me hace muy feliz¡

//]]>