Jill tiene ganas de vivir

jill

Jill es una ratita de aproximadamente 6 meses.

Apareció un día en el santuario, iba arrastrándose y en un primer momento no sabíamos a qué podía deberse.

Los veterinarios nos confirmaron tras realizarle pruebas que Jill tiene seccionada la médula espinal y fracturadas algunas vértebras y las caderas. Nunca podrá volver a caminar.

No podemos saber qué le ocurrió a Jill, aunque sospechamos que sufrió algún ataque.
Es una luchadora. Siendo apenas un bebé, y a pesar de tener tanto en su contra, sacó las fuerzas necesarias para llegar a El Hogar, luchó hasta llegar a un lugar seguro.

Y lo ha encontrado. Ha encontrado un lugar donde pasar feliz el resto de su vida. Nosotros nos encargaremos de ello.

Nosotros nos encargaremos de cuidar de todas sus necesidades: si quiere algo, se lo alcanzaremos; si siente frío, la arroparemos; cuando tenga hambre le daremos de comer y sobre todo le daremos todo el amor que se merece.

Hemos construido un parque seguro para las ratas con discapacidad física, como ella o su compañero Leo, donde se sienten a salvo y donde serán queridas, donde formarán parte de esta familia y compartirán con todos y cada uno de los habitantes sus inmensas ganas de vivir, dándonos una lección de superación y mostrándole al mundo que no importa la especie, todos tenemos ganas de vivir.

Ahora a Jill le toca disfrutar de su vida sabiéndose protegida. ¡Bienvenida a casa pequeña!

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