Historia de gallinas con un final feliz

[email protected] [email protected]!

En el Santuario estamos [email protected]!!!!, [email protected]!!!!!!!!!!!!!!!!!

Ya empiezan a venir las esperadas gallinitas que iban a “jubilar” en la granja industrial.

De la primera tanda, nos han cedido a dos pollitos de engorde que se convertirán en preciosos y gigantescos gallos blancos.

Los pobres vienen aterrorizados, apenas se pueden mover por su sobrepeso. Jadean al respirar y no se mantienen en pie. Sus deformes cuerpecitos es el producto de la genética tratada. La industria les ha creado así para engordar lo antes posible hasta límites antinaturales.

Lauren viene con las alas y patitas inflamadas y moradas de un mal golpe.

Con el tratamiento veterinario que le han asignado mejora día a día.

El pequeño de los dos, ya puede caminar tras su hermanito.

Cada día los pollitos hacen ejercicios para recobrar movilidad y bajar su peso, y tanto esfuerzo y dedicación por parte de [email protected], además de una dieta rica en frutas y verduras, está dando muy buenos resultados, fijaros que cambio en sus caritas:

image010

También ha venido una gallina viejita(según el criterio de su explotador).

Tan sólo tiene 2 años, recordemos que en su ciclo natural de vida duran hasta 15 años, imaginaros que forma de usarlas y desecharlas…

La hemos llamado Suerte, un buen nombre para esta segunda oportunidad que le ha dado la vida.

Llegó con muchísimo miedo a las personas, delgadita y con la capa de plumas destroza, pero nada que con unos buenos cuidados no pueda arreglarse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

//]]>