Madrinas: Rosa y Grethel

Woody llegó al santuario junto con Sía, el 16 de marzo de 2019. Ambos fueron rescatados de la misma protectora.

¿Por qué?  Primero que nada porque le prometimos a Leonardo que iríamos allí, al lugar donde lo conocimos tan triste, y daríamos la misma oportunidad y la misma alegría a otro perrito como él.

También porque Woody llevaba más de 5 años encerrado en una jaula de la protectora. Había dejado de ser niño allí, entró cachorro y salió con más de 7 años.
Y sobre todo porque tiene una hernia en la espalda y un dolor crónico que ya es hora de tratar. Ningún enfermo debería estar abandonado, y no tener un Hogar donde sanar. 🙏

Podríamos daros cientos de motivos más por los que lo hemos traído al santuario; cada mirada, cada sonrisa, cada emoción que transmite, es una razón más para apretarse el cinturón este mes y pagar a los veterinarios que le están tratando la enfermedad.

Woody está tan contento, que el primer día voló -literalmente- de una terraza a otra para no volver a quedarse solo. El segundo día ya vivía rodeado de todo tipo de animales vulnerables y en ningún momento ha tenido un gesto hosco hacia ellos. Solo con mirarlo se sienta y las correas del paseo se quedan sin usar porque él prefiere correr a nuestro encuentro y no nos quita ojo. Woody es muy, muy especial…