Pit estaba tirada en la calle por culpa de su enfermedad. Una enfermedad que le impedía volar. La vida es muy dura en la ciudad cuando eres una palomita, muchos coches pasan a tu lado sin tan siquiera aminorar, la gente te mira mal…, con plenas facultades la vida ya es dura de por si para una paloma, pero para Pit, con sus limitaciones, hubiese supuesto la muerte.

Alguien bueno vio a Pit, y decidió que eso no debía ser así, Pit es una vida, y la vida se cuida y se protege, no se abandona ni se desatiende. Verdaderamente Pit parecía muy enfermo, esta es una enfermedad que impresiona mucho cuando no la conoces, las palomitas retuercen por completo su cuello y parece que estuviese roto. Por eso a Pit se lo llevaron pensando que no iba a sobrevivir, que se iba a morir, pero al menos así lo haría rodeada de cariño y en compañía, no sola, tirada en la acera de una ciudad rodeada de indiferencia, como si no fuese alguien.

Demostrando la gran fortaleza de las palomitas Pit sobrevivió, y al día siguiente tocó visita al veterinario. Allí, a su nueva compañera humana, el médico le dio las indicaciones pertinentes de cómo cuidar a Pit. Con estas indicaciones y las de Mis Amigas Las Palomas, la cuidaron todo un año ayudándola a comer. Debido a su enfermedad Pit come unas semillitas más pequeñas de lo normal. Durante todo este tiempo la protegieron y la pusieron de cuerpito fuerte.

Pit ha llegado a El Hogar ProVegan con gran ilusión, llevaba un año sin ver a otras palomitas, así que aquí llega en su caja, con su cuellito bien estirado, queriendo ver, esto es increíble, huele a pino y a aire fresco y se ven otros cuerpitos como el suyo, ¡hay más palomas aquí, que emoción!.

Pit es una palomita muy orgullosa y no es para menos, con esfuerzo ha logrado sobrevivir a la ciudad y a su enfermedad, y ella sabe que es toda una campeona, por eso estira su cuellito de puro orgullo palomil.

Ella no se olvidará nunca de su humana, que no miró para otro lado, y su humana no la podrá olvidar jamás. Ha sido una mamá genial y le ha encontrado el mejor Hogar.

Las palomas no son de naturaleza solitaria, son muy familiares y establecen vínculos entre ellas, así que esto es una alegría enorme. Pit se ha integrado de maravilla, ha hecho grandes amigos y tiene varios pretendientes, ya ha elegido su tronco, y le encantan las gotas con forma de lluvia del aspersor, que le refrescan la cara y el piquito mientras toma sus baños de sol. Ahora tiene espacio para estirar sus alitas y se encuentra feliz. Bienvenida Pit.