Madrina: Elena

    Patty llegó al santuario junto con Pachu a finales de verano de 2019.

    Ambas provienen Asturias, de una colonia de gatos callejeros positivos en VLFe, que es virus de la leucemia felina.

    Cuando Bubi murió, le prometimos a Rosita que no se quedaría sola y que le traeríamos compañeros para compartir con ellos el espacio adaptado para los gatitos leucémicos en el nuevo santuario.

    Para ello, contactamos con una activista de Asturias que, de manera personal con una ONG muy pequeñita, está acupándose de una colonia de gatitos callejeros, todos positivos.

    Antes de venir al Hogar, Patty estuvo un tiempo en una casa de acogida (distinta a la de Pachu) a modo de transición hasta llegar a su Hogar definitivo: era una gatita callejera y dejar de vivir en la calle supone todo un cambio para ellos. Aunque sea para mejor, el cambio en sí supone un estrés en gatitos que no saben vivir de otra manera que en una colonia callejera.

     

    Patty tiene una patita rota que, aparentemente se soldó sola. Pobrecilla, ¿cómo se las habrá arreglado para vivir con el dolor de una fractura y encima conseguir que soldara?

    Llegó muy delgadita, pero los compañeros de Asturias se ocuparon muy bien de ella antes de traerla.

    Patty es muy sociable y ahora tiene una nueva casa para compartir con Pachu, pero también con Rosita que está muy contenta con la llegada de sus nuevas compañeras de aventuras.

    Escríbenos a: [email protected] , amadrínala y sé parte de su familia.