Padrino: Óscar

A Noa se la encontró la policía en un pueblo cercano al Santuario, estaba tirada en la mitad del campo y no se podía levantar, la policía nos ayudo a traerla al santuario y la llevamos al veterinario de urgencia, resultó que Noa estaba de parto, le pusieron vitaminas y suero, porque estaba muy débil por el hambre, pero Noa llevaba más de 24 horas intentando tener a su bebé, algo no iba bien, finalmente se confirmaron los peores presagios, el bebé de Noa nacía muerto, Noa gritó de pena por su bebé, y nosotros volvimos muy tristes con ella al santuario.

Cuidamos de Noa y a la ayudamos a superar su pérdida, Noa se convirtió en una ovejita confiada muy pronto, ahora le encantan los mimos y los humanos. Ella es una ovejita muy agradecida, se ha dado cuenta de que aquel día la estaban rescatando, aquellos humanos no se la llevaban para nada malo. Nosotros nos sentimos muy honrados de conocer a una ovejita tan increíble.