Munay es un canario naranja de, aproximadamente, un año, que estaba encerrado en una diminuta jaula de un comercio. Iba a ser utilizado por humanos para competir en concursos de canto, condenado a vivir en soledad y tras unos barrotes que coartarían su libertad.

    Él es el más pequeño de los habitantes de El Hogar en tamaño, pero no en personalidad. Llegó al santuario el 17 de enero de 2020, y con él hemos adelantado un proyecto que hace tiempo teníamos en mente y nos hace mucha ilusión emprender: el rescate y recuperación de aves enjauladas.

    Ahora canta de felicidad y vuela libre en un espacio seguro integrado en la naturaleza, ejercita sus alas y fortalece sus músculos. Comparte habitación con dos tórtolas y una paloma, y está deseando que rescatemos a más compañeros para vivir juntos en este lugar mágico construido en El Hogar.

    ¡Anímate a formar parte de este proyecto amadrinando/apadrinando a Munay! [email protected]