Max es una gaviota bebé que tiene las dos alitas rotas pero ya soldadas, con muchas esquirlas, lo que -según el veterinario al que la llevamos- hace imposible una operación.

La encontraron unos niños en un parque junto al río Ter, en Manlleu. Max los vio y se acercó a ellos caminando, dolorido y hambriento, buscando protección.

Estos dos niños de pequeño tamaño y gran corazón, rápidamente buscaron agua y algo para darle de comer.

Cuando una compañera de El Hogar (que estaba casualmente ese día en ese parque) vio esta dulce escena, no dudó un momento en aumentar esa cadena de ayuda solidaria que ha formado la gente, hasta traer a Max al santuario.

Por cierto, Max se llama así porque es el nombre que eligieron nuestros dos pequeños héroes.

El bebé Max no podrá volar, pero en este espacio seguro que es El Hogar, podrá vivir con todas las comodidades y cuidados que una gaviota con necesidades especiales pueda tener.

Si quieres apadrinar al pequeño Max puedes escribirnos a: [email protected] y asegúrate de que nunca más le falte nada.