Laska apareció abandonado en el campo, solito.

 

Un hombre se lo encontró y llamó diciendo que si no se recogía a Laska, él lo recogería y a la “cazuela”. Cuanta ligereza para decidir sobre la vida, cuanta ligereza para menospreciar, cuanta impunidad. Afortunadamente su hija, que es distinta a su padre, cogió a Laska y lo trajo al Santuario.

 

Laska es todavía bebé, seis o siete meses. Nos alegra pequeñito haberte encontrado tan pronto, cuanto menos sepas de la vida fuera del Santuario mejor para ti.

 

Nuestro amigo de nombre Laska, Amor en checo, hace honor a su nombre, pues es puro amor, y amor es lo que recibirá a partir de ahora en El Hogar Animal Sanctuary.

 

De cuerpito redondeado, plumitas blancas y patitas reviradas, Laska ya se siente de la familia. Sus patitas torcidas, probablemente de nacimiento, hacen que al andar se pise. Él mismo se está haciendo una herida. Por supuesto en El Hogar Animal Sanctuary, no vamos a perder un segundo en tratar de arreglar las patitas de Lasca, para que así pueda caminar tranquilo por las que ya son sus tierras, así que ya estamos consultando a los veterinarios los métodos menos agresivos para ayudar a Laska.

 

Laska lleva un día en su casa y ya se siente del lugar, así son las cosas aquí, no necesitas más de dos minutos para saber que es aquí donde quieres vivir.

 

A Laska le encanta su nombre, y no duda en corregir sobre su pronunciación,  “Laaaaaaska con la primera “a” más larga”, por supuesto chiquitín, aquí nos tomamos en serio hasta la manera de pronunciar.

Bienvenido Laska, a un lugar donde nos tomamos en serio la vida, bienvenido Laska, a tu Hogar.  

Tú puedes amadrinar a Laska y ayudarnos con sus patitas en:  [email protected]