Madrinas: Francisca, Jimena y Vanesa

Kat se llama así, por Kat Von D, “Vondi” para los amigos 

Kat es una estupenda tatuadora vegana que, además de ser animalista, tiene su propia línea de maquillaje 100% libre de crueldad. Y es tan valiente y luchadora, como la pequeña jabalina.

Kat llega al santuario con un mes de vida. Es una víctima directa de la caza.

A pesar de su corta edad, lleva a la espalda una historia trágica: algún desalmado tiró a tres bebés de jabalí a un pozo con una semana de vida. Uno murió por el golpe pero las otras dos  pequeñitas sobrevivieron. Unos humanos las salvaron y las criaron en casa hasta que una mamá jabalí se acercó a ellos y dejaron a las bebés para ver si las adoptaba, como hacen las madres de otras especies en la naturaleza.

Esa mamá adoptó a una de las dos y la otra se quedó con la familia humana. La familia era muy consciente de que ellos no disponían de un lugar adecuado para la pequeña jabalina así que llamaron a FAADA y nosotros aceptamos este rescate inesperado y gratificante.

La pequeña explora y descubre los mimos, la hierba, la leche vegetal y los mil y un olores que llegan de la montaña. Una vez pasada su cuarentena, Kat crecerá libre y feliz con amigas como Angelines, Umi o Mulán que ya la esperan impacientes.

Kat se ha adaptado de maravilla. Es muy sociable, juguetona y comilona, le encanta descubrir nuevos sabores. Principalmente su dieta se basa en biberones al día de leche vegetal de almendra, soja o avena, con polvos de papilla de arroz, utilizada también para bebés humanos, que le aportan los nutrientes y minerales que ella necesita. Ya ha empezado a probar los potitos ecológicos de calabaza sin azúcares ni conservantes y el pienso biológico.
Von D será una jabalina vegana, porque para crecer sana y feliz no es necesario hacer daño a otros animales con el consumo de comida procedente de la explotación animal.