La reventa de caballos es, por desgracia algo habitual. Existen muchos mataderos dispuestos a comprar caballos a bajo precio para exportar su carne a otros países donde sí forma parte de la tradición gastronómica. Así acaban los caballos que han pasado la vida explotados en prácticas deportivas, en terapias para humanos o en otras actividades de ocio. Cuando la vejez se instala en sus huesos cansados, aún pueden ser “reciclados” una vez más.

En España se producen anualmente, 16.000 toneladas de carne de caballo, lo que equivale a decir que al año se trafica con la vida de miles de equinos.

Desde que la crisis nos golpeó, el abandono de caballos se ha multiplicado de forma muy alarmante. Miles de ellos han muerto en esta última década de inanición y enfermedades derivadas de graves negligencias. De repente eran un estorbo y un gasto desmesurado y los ganaderos simplemente los dejaban morir. Hasta que algunos mataderos comenzaron a comprarlos a bajo precio. Y todos contentos.

Elur ha escapado de esta pesadilla. Él es un abuelito de 32 años, que después de haber sido utilizado toda la vida, iba a ser vendido como carne y a quien no se le iba a conceder ni tan siquiera, un justo final. Delgadito es trasladado al matadero, pero al estar tan delgado casi no iban a pagar nada por él, así es como Elur llega a El Hogar, ahora, es libre, con su paso pausado, recorre sus tierras y respira tranquilo un aire fresco de libertad.

//]]>