Madrina: Mercedes

    Padrino: Francisco Javier

    Cristina fue recogida por una familia hace unos seis años y vivía sola en un barreño con agua en la terraza de un piso. Hicieron todo lo posible para cuidar de ella pero sabían que esas no eran las mejores condiciones de vida para una tortuga de agua, por eso hace poco contactaron con El Hogar para que la acogiéramos.

    El día 12 de marzo de 2020, Cristina la elegante, llegó al santuario para compartir espacio con su otro compañero acuático, Susana. Los dos machos se llevan bastante bien, nadan juntos, se divierten y disfrutan de la compañía del otro.

    Las tortugas son animales de sangre fría que para regular su temperatura corporal necesitan que su hábitat sea lo más parecido a su zona de origen. Ya estamos en primavera, pronto las temperaturas serán más cálidas, y ambas dejarán que se les vean sus caras felices ¡gozando del sol!

    Tu apoyo es fundamental para que animales como Cristina tengan una vida larga y feliz. ¡Amadrina! [email protected]