Madrina: Maite

Padrino: VEGGIE ROOM

Fecha de nacimiento: 20 de agosto de 2006

Comino es un gato con cerebelosis que vive en el santuario.

Llegó al lado de Elena cuando aún ni existía oficialmente El Hogar de Luci, allá por 2003. 
Por aquel entonces, los veterinarios que conocían a Elena y a la gente con la que ella colaboraba rescatando y recuperando perros y gatos, les llamaban pidiendo ayuda para los casos más complicados.

Un día recibieron una llamada: unos niños habían encontrado en una puerta de una iglesia de un pueblo de Madrid un bebé de gato, aún con el cordón umbilical. A pesar de todos los casos complejos que tenían ya en aquel entonces, no pudieron decir que no, ya que sospechaban que unos niños no sabrían cómo sacar adelante a un gato de apenas dos días de vida.

Así que Comino, con días de vida, llegó a casa de Elena en aquella caja que aquellos bondadosos niños habían intentado acomodar para él, y llegó para quedarse para siempre. En un principio nadie supo de sus problemas de movilidad. Elena le crió con biberón y los perros que entonces vivían con ella ejercían de perfectos cuidadores. Comino hablaba y lloraba para pedir atenciones, y ellos (en especial una perrita llamada Telma), le porteaban con sus bocas para llevarle al sofá y le colocaban como a él le gustaba, con su mantita y todo. Tan pequeño… ¡y ya era todo un carácter! 

Fue pasado un mes, cuando los gatitos normalmente se van soltando a caminar, cuando se dieron cuenta de que algo pasaba.

La cerebelosis es una inflamación del cerebelo que se traduce en diversos problemas, en el caso de Comino le ha provocado una falta de coordinación de las extremidades que le otorga esa peculiar forma de desplazarse y ciertos problemas de movilidad. Esto no le ha impedido llevar una vida plena y ser un gato feliz, obviamente.

Comino no se amilana ante nadie. No le echan para atrás ni otros gatos, ni los cerdos, ni los perros: él es «el rey» del santuario. No duda en alzar la voz para reclamar lo que sea que le apetezca: atenciones, comida, caricias, juegos, o que le dejes sitio en la cama.

Comino es alegre, le encanta jugar. Sobre todo cuando siente que el suelo bajo sus pies está blandito (en el césped, sobre las camas o si le pones algún protector en el suelo), porque cuando juega se emociona ¡Y no se controla!

No para quieto y le encanta explorarlo y cotillearlo todo.

Comino es imparable, todo un carácter y sobre todo, un gran ejemplo de que uno no es «menos válido» por tener una «minusvalía».

Muchos animales como Comino son rechazados, o no encuentran fácilmente una familia,  por los prejuicios existentes sobre enfermedades o patologías como esta. A Comino no le ha impedido ser un gato feliz, y llenar de felicidad a todo el que lo conoce.