Aunque suene raro, Chance fue encontrada en el arcén de la carretera. Es una patita joven de una raza que puede volar. Pensamos que probablemente salió volando de alguna granja o casa particular de la zona y quizás no controló bien su vuelo y acabó en la carretera.

Desde que llegó al santuario se hizo muy amiga de Dodi -un pato que llegó al Hogar hace ya seis años, cuando era un bebé- y ahora son inseparables. Dodi le presentó a sus amigos y la ayudó a integrarse con los otros patos que habitan el parque en el que viven.

Chance es una patita muy dulce y muy buena, que no es tan arisca con los humanos como suelen ser los patos, sino todo lo contrario.