Madrinas: María Teresa, Nieves y Carmen

Fecha de nacimiento: 1 de abril de 2001

Bichi, la gata que adora pasear por el santuario junto a los perros.

Año 2001. Una familia que llega para pasar el verano en su casa del pueblo se encuentra con una nueva vecina: una pequeña gata de unos cuatro meses de edad, con un ojito inflamado a consecuencia de una herida mal curada. Esta familia, a pesar de no querer convivir con animales, se apiada de ella y la alimenta durante todas las vacaciones. La pequeña intenta, siempre que puede, colarse en la casa para pasar tiempo con la familia y jugar con ellos, y así no estar sola en la calle. Cuando acaba el verano, la familia debe regresar a Madrid, donde no pueden acogerla. Pero no queriendo dejarla allí sola, descuelgan el teléfono para comentarle el caso a una joven familiar suya muy amante de los animales… 

Efectivamente: así es como Bichi llega a la casa de Elena Tova, para quedarse por siempre junto a ella.

Elena y Bichi han vivido muchas cosas, muchos cambios juntas: el aumento de la familia con la recogida de otros perros y gatos al principio, la fundación de la protectora El Hogar de Luci, la llegada de animales de otras especies, la fundación del santuario de animales El Hogar Animal Sanctuary, la mudanza a Tarragona…

Juntas han vivido mucho y han cumplido muchos sueños. Pero hay uno que es especialmente emocionante: cuando Bichi comenzó a vivir con Elena, siempre quería salir a pasear junto a ella y a la perrita con la que vivían. Aunque a Elena le daba miedo que Bichi la acompañase en los paseos, por los posibles riesgos para ella, Bichi se escapaba por donde fuese para poder acompañarlas en el paseo. Curiosamente, nunca salía a pasear sola.

En los años que pasaron en el santuario de Madrid, no podían salir a pasear juntas puesto que había una carretera cercana al terreno y un coto de caza y era muy peligroso que Bichi saliese de él.

Al fin, tras mudarse al nuevo santuario de Tarragona, Bichi tiene un hogar seguro por el que pasear. Cada día acompaña a Elena y a los voluntarios durante los paseos de los perros, que ahora pueden por fin hacer dentro del terreno del santuario, que es seguro.

Así que por fin Bichi, después de tantos años y aunque ya es casi una gata anciana, vuelve a poder disfrutar de sus adorados paseos, de subirse a los árboles y de sentirse libre  junto a su familia.

En este vídeo puedes ver a Bichi disfrutando de uno de sus paseos mientras Elena te cuenta su historia: