Madrina: Elena

En una de nuestras salidas con la furgoneta de El Hogar, nos encontramos a Albert abandonado en una cuneta; estaba muy asustado y los coches lo iban a atropellar. Así que: «Albert, súbete a la furgoneta, que te llevamos a casa», y Albert se vino a El Hogar.

A su llegada, Albert fue desparasitado y esterilizado, se le hicieron las pruebas oportunas: tiene inmunodeficiencia. Es un gato muy casero y hablador, muy amoroso con humanos, con mucho carácter con los perros, y un poco menos chulito con los gatos.