A Ahimsa se la encontraron en un polígono industrial, se había caído de un camión que la llevaba al matadero, tenía un mes y medio, y la iban a matar, es un bebé. Ahimsa tenía que sentir mucho miedo, tan pequeñita y rodeada de cosas que tenían que parecer gigantes para un cuerpito tan chiquitin.

Ahimsa, llega al Santaurio, con su cuerpito pequeño y magullado, quemado por el asfalto, y aunque al principio todavía duerme algo intranquila, al despertarse pronto siente que puede estar tranquila, las cosas han cambiado mucho, todos los cerditos deberían vivir así, y tener a alguien que los abrace cuando se despierten si han tenido una pesadilla.

Su nombre AHIMSA es un término sánscrito, un concepto filosófico que aboga por una vida sin violencia. Paz, amor y comprensión para todos, sin importar la especie, ella llega para revolucionar el mundo, y convencer a mucha gente de que vea a los puerquitos, como de verdad son, vidas importantes y enormes en un mundo que parece gigante, pero que no es más grande que las vidas que lo habitan.

Haz clic, en ese  botón verde con corazón tan bonito de ahí abajo y amadrina a Ahimsa.

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