Disfrutando de la libertad

Freedom creció encadenado, sólo y triste y cuando se abrieron para él las puertas del santuario, sufrió una intensa borrachera de libertad. ¡Todo lo quería ver, oler, saborear! Sus gruñidos eran como risas de alegría y se retorcía de felicidad al contacto de una mano cariñosa sobre su piel.

Ahora, pasada la vehemencia de los primeros momentos, los días son más tranquilos, y Freedom disfruta de compañeros de su especie, de parloteos de cerdo tumbado en la paja o de un buen rascado de espalda contra los troncos de los árboles.

Conoce la historia de Freedom aquí: https://on.fb.me/11u2NVC

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