CUIDANDO A UN GATO CIEGO (3ª PARTE)

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¿Por qué está ciego mi gato?

Hay muchas razones por las que tu gato puede tener ceguera o una discapacidad visual grave. A continuación se enumeran las razones más comunes. Algunos gatos nacen ciegos y no conocen otra cosa. Otros tenían una visión normal, pero a causa de una lesión o una enfermedad acabaron volviéndose ciegos. El inicio de la ceguera puede ser muy repentino, literalmente de la noche a la mañana en gatos con desprendimiento de retina debido a hipertensión (presión arterial alta), o bien muy gradual, por ejemplo, en gatos con uveítis crónica (inflamación prolongada dentro del ojo).

Luci, hija felina de Olivia Gómez.
A los gatos que se vuelven ciegos de repente les afectará más el cambio que a aquellos en los que la ceguera progresa de forma gradual, ya que el cambio es más repentino para ellos. La curva de aprendizaje es pronunciada en estas circunstancias, pero es importante no subestimar a tu gato. Su capacidad para adaptarse a tales cambios puede llenarnos de sentimientos de admiración y orgullo. Los gatos que se vuelven ciegos lentamente pueden hacerte creer que aún pueden ver más allá del tiempo que tu veterinario te dice que no hay ninguna visión en absoluto. Pueden mostrar signos muy convincentes de ver, pero en algunos casos todas las pruebas han demostrado que no hay visión alguna. Incluso los gatos a los que se les han extirpado ambos ojos y, por lo tanto, no pueden ver, pueden darle al dueño la sensación de que conservan cierta percepción visual. Esto se debe a que aprenden a arreglárselas en sus nuevas circunstancias utilizando su gran memoria. Les ayudan en gran medida sus increíbles instintos y características como sus bigotes súper sensibles.

Luci, hija felina de Olivia Gómez.

(Fotos de Luci, hija felina de Olivia Gómez.)

Fuente:
Capítulo extraído y traducido del libro Caring for a blind cat (cuidando a un gato ciego), de Natasha Mitchell.

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