Adiós, Libre

Hace un año mojaba tus patitas en esta piscina de plástico. Tu cresta la más grande y roja del mundo ondeaba entre las gallinas del santuario.Hoy limpio la piscina y sé que el agua limpia y fresca ya no va a bañarte. La limpio igual, para tenerlo todo a punto para ti, aunque ya no puedas venir.
Miro a la ventana a ver si puedo verte en tu sillita de verano.
Y veo tu espacio vacío, rebosan mis lágrimas en silencio igual que el agua fresca se desborda por la piscina. Resbalan las lágrimas de cada compañero que hoy aprenderán a vivir echándote de menos.

Voy a llenar la piscinita de arena de playa que con tanta ilusión hemos traído para ti, para que Lila y Malva la disfruten como tu hubieras querido. Quiero que todo esté limpio y dispuesto, aunque ya nunca vendrás a mi encuentro.
Hoy, después de una año de operaciones y curas, hoy que quitábamos tu ultima escayola de la pierna que te tenía postrado, hoy que ansiábamos ir al veterinario y que acabara tu calvario….marchaste antes del amanecer.

Mis últimas cosquillas en tus deditos fríos, los besos de Anais en tu cresta tan flojita. La comida rica que Giorgio te preparaba, los videos cargados de esperanza que Jonas filmaba y las palabras de aliento que Guillem te cantaba.
Hoy nos hemos quedado sin nada, sin ti, sin tu mirada, sin la esperanza de verte caminar por las nuevas tierras. Por ese paraíso que te habíamos prometido.

Silencio y lágrimas en el santuario para despedirnos de uno de nuestros mejores amigos, el gallo Libre. El que nos enseñó que las ganas de vivir pueden con todo y el dolor es siempre pasajero cuando brilla el sol y no hay barrotes de hierro que turben la visión de un mundo justo, un mundo nuevo, sin especismo, ni opresión.

libreadios

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